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Mostrando entradas de abril 28, 2024

QUE ME QUITEN LO BAILAO

  Que me quiten lo bailao. Pepe Ramos     ¿Quién puede creerse que me subí a horcajadas a la barandilla de un quinto piso a tensar las cuerdas de la ropa? Ellos, solo ellos, que están en otra onda. ¡Mira que no darse cuenta de que ese diablo de Rubén me había dejado tocada de ala al marcharse de aquella manera!… Todo el mundo entendió que me había quedado sin ganas de vivir… Y si vas a ver, estaba justificadísimo, porque, desde que murió mi Antonio, no habían entrado en casa más pantalones que los de mi hijo y es más que probable que, conociéndola, Enriqueta temiera por la herencia con la llegada de   ese chico, porque, de la noche a la mañana, me convertí en una mujer coqueta, juguetona, alegre, que amaba la calle, las compras,   vivir la noche… Ese   chico me tenía sorbidito el seso y los chismorreos de las vecinas me hacían gracia. ¡Como que   ponía pimienta a la vida…!Si hasta el señor Andrés me canturreo una mañana, que bajábamos juntos en...

¿Qué hacemos que nos da vida?

  ¿Qué hacemos que nos da vida?   José-Luis Ramos Martín     Vivir, así, todo en negrita, sin aspirar a nada por dinero, sin dejar que las cosas ocurran sin sentido. Amando lo que haces por el placer de hacerlo. Sin que nada te espere ni te busque.   Pues eso, todo menos quedarse tumbado en el sofá, buscar el periódico y jugar la partida de julepe hasta el oscurecer…   Salir a pasear cada mañana hasta el río con mi mujer y un grupo de amigos, charlar, cantar mientras friego los platos, leer los periódicos en la biblioteca esperando la hora de clase. Tomar un café…   Respirar el aire colado de la calle Compañía en diciembre, disfrutar del sol de marzo, salir al campo los fines de semana,   leer un buen libro… Imaginar historias que luego, como dice Joaquín, un amigo que de eso sabe un rato, terminan siendo mis historias y mis propios sueños…   Eso y no otra cosa es lo que me da vida.   ¿Por qué? Porque voy a...

PONCIANO SANTELMO -Con aires del pueblo-

  La carta de Ponciano Pepe Ramos   Salamanca a 12 de agosto de 2026   Mi querido amigo Javier:             Espero que al recibo de la presente, te encuentres bien, nosotros bien a Dios gracias.             Lo cierto y verdá es que ya me venían barruntando por las mientes ideas de mandarte cuatro letras desque el Andresuco cayó malo, pero, me dije, ande vas Ponciano, a los q´andan lejos no se les dan disgustos. Entavía, si fuese cosa mala, cosa p´a mandarlo a la capital, pero quiá, según el señor médico, tie q´andar poco, más que n´a quearse al escaño   y na mas, por eso me dije, que no, Ponciano, que no es cosa de andar con chismes p´a ca y p´allá y lo dejé de un día p´al desotro y hasta la presente que con lo del Obdulio me he dicho, digo, pos luego, esto si que se lo plantifico mu bien plantificao al Javier, si las entendederas me dan p´a t...

EL POBRE -Relato que fue cierto.

  El pobre Pepe Ramos               Hacía una tarde de perros. Lo recuerdo por mis dedos hinchados de sabañones que me picaban como pimientos de piquillo.             Al llegar de la escuela había visita.             En la mesa del comedor, sentado frente a mis padres, un hombre gordo, moreno y calvo, a su lado, junto a los restos de la merienda, un sombrero de fieltro negro.             Di las buenas tardes y pasé a la cocina donde me esperaba,   sobre la mesa chica un rescaño de pan y unai tableta de chocolate Coca.             Aprovechando que ellos estaban “a lo suyo” dejé a un lado   la cartera y   abandonando, de momento, los deberes, me quedé “de cucharon” detrás de la pu...

RECORDAR -Dedicado a mi madre.

  Recordar   José-Luis Ramos Martín   Dedicado a mi madre, que no tuvo infancia, sufrió una guerra y abandonó esta vida cuando todo empezaba a irle bien.   Recordar… los dulces sueños del ayer… Recordar, aquel amor de antaño.           Con esa musiquilla comenzaba la novela radiofónica “La Renuncia” que mi madre y la abuela Juana seguían con las agujas de punto entre los dedos frente a la vieja radío de teclas amarillentas.         Yo, mientras tanto, roía despacio, para que durara, la pastilla de chocolate Coca de la merienda.         Con mis diez años quería perpetuar, como una imagen congelada, esos momentos, me agobiaba pensar que al día siguiente tendría clase de matemáticas, latín o ciencias naturales.         Era feliz escuchando la musiquilla de “Leche condensada La Lechera” o “La canción del Co...

LA TRAMPA

                                                                                      La trampa Pepe Ramos - 1 -                 Sabía que andaba mal, una no es tonta, pero de ahí a encontrarlo hecho un pordiosero y gritando Dios sabe qué en medio de la calle… En un principio pensé en uno de esos que ofrecen  “La Farola”esos  que, si le das un euro te bendicen como a un pequeño dios, pero no, al acercarme, casi me doy de bruces con él,  ¡pobre papá!, gritando… y la gente, cruzando a su lado, como si fuese trasparente,  quiero creer que no me reconoció, yo, al verlo así, no sé, no fui capaz de reaccionar, salí corriendo hacía atrás y me quedé s...

EL ACCIDENTE

  El accidente                                                                   Pepe Ramos   1.   Noemí está impaciente mirando la pantalla del Aeropuerto de Barajas en la que se anuncia la llegada del vuelo de Air-Ecuador para las 14,40. Escucha a su vez, por megafonía, que tiene que esperar en la Sala de   Internacional a que Jeremías retire de la cinta las valijas que ha facturado y que saldrá   por la puerta 17.   Aprieta el bolso entre sus manos, tiene cuarenta años aunque no los aparenta, va muy bien vestida, y oculta sus ojos verdes y rasgados bajo unas gafas de sol demasiado grandes. Cuando, diez minutos más tarde...