PROBLEMAS EN LA ACADEMIA DE GERMÁN MALMIERCA.
Germán Malmierca había construido un pequeño imperio con rutina y paciencia. Estaba convencido de que detrás de cada alumno había un futuro lleno de modestos sueños. Era un hombre de cálculos muy medidos. Sus tres profesores y los dos funcionarios de Correos que ayudaban a preparar las oposiciones eran, para él, meros engranajes de un reloj que funcionaba a la perfección. Hasta que apareció Adrián Martín. Adrián era un joven seguro de sí mismo, su energía llenaba la academia de un encanto que podía desarmar a cualquiera. Germán lo vio desde el primer día, por eso, lo observaba con cautela, veía que su forma de proceder era demasiado natural, demasiado atractivo para un centro como el suyo. Y, lo que más le preocupaba era la presencia de su mujer, Fátima, rubia, coqueta, luminosa, muy decorativa, por eso se enamoró de ella, pero como se había enamorado de su Mercedes, y es que Germán la veía como alguien que tenía un gran reclamo, por eso, se acostumbró a...