MAÑANA SERÁ OTRO DIA
Mañana será otro día. José-Luis Ramos Martín Pseudónimo. Virgilio Justo Celso aparece en el salón bostezando, no acaba de írsele el dolor de cabeza, se siente raro, quizá está harto, hastiado de ese trabajo del que no logra librarse ni en sueños, hastiado de los pequeños ladronzuelos, de las denuncias por escándalo público, de Julita, la popular trabajadora de la noche que le ha roto la cabeza con el cierre de su bolso al proxeneta que la explota desde hace diez años y que le exige lo que no ha ganado. A Celso le aburre que cada día y cada noche sea igual, papeleo, rutina, connivencia con la marginación… a él lo que le gusta es ver la televisión en zapatillas junto a Pepa, su mujer, discutir de política con el chico, tomarse un bocadillo de calamares viendo jugar al Barça… pero no se le logra casi nunca. Cuando entró en el cuerpo pensó que sería ascender y vivir centrado en la investigación, solucionar problemas, limpiar las calles de tunantes...