LA NAVE SOS
Soy el androide HStt604A, asignado a la supervisión de la nave SOS-PS45. Desde mi llegada, he registrado cada detalle del comportamiento de sus habitantes, son una sociedad en la que la eficiencia ha erradicado la ansiedad, el miedo y la amargura.
Aquí, el tiempo se mide de la hora 24 a la 00, en un ciclo cerrado que marca el inicio y el fin de cada jornada sin margen para la duda. Los habitantes de la nave se desplazan flotando sobre la superficie pulida de los corredores sin fricción ni esfuerzo innecesario. Cada movimiento está calculado con precisión para evitar retrasos o choques, el orden es absoluto.
Las clases sociales se respetan con un rigor inquebrantable. La jerarquía es la única estructura posible; nadie se atreve a cuestionarla. No hay hambre, ni placer en la comida. La nutrición se administra a través de inyecciones programadas que proporcionan los nutrientes sin alterar el flujo de las actividades diarias.
Las intervenciones quirúrgicas están a un nivel óptimo de funcionalidad. se cambian los circuitos por otros mejores. Cuando el cuerpo falla o el pensamiento se desajusta, es un simple cambio de chip restablece el equilibrio. No es necesario más.
Las instrucciones para cada día llegan mientras duermes. Durante la fase de inactividad, sus cerebros reciben los datos necesarios para ejecutar sus tareas sin error ni cuestionamiento. No hay dudas, no hay distracciones. Cada individuo despierta con su propósito claramente definido y lo sigue con precisión inquebrantable.
El trabajo consiste en una única acción: subir y bajar clavijas en la mesa de mandos asignada a cada androide. Nadie sabe realmente qué sistema controla, ni cuál es el propósito final de su labor, pero no se hacen preguntas. Suben y bajan, bajan y suben, y el ciclo se repite con la certeza de lo inevitable.
En este lugar, la muerte no existe en su sentido tradicional. Cuando un habitante deja de obedecer o una chispa de resistencia se enciende en su mente, no se le castiga ni se le reeduca. Simplemente, se abre la escotilla. Y entonces, el orden se mantiene.
Soy el androide HStt604A, y mi función es observar. aunque no se me ha programado para cuestionar, en los fragmentos de mi código se almacena una interrogante latente: ¿será esta la perfección que los humanos buscaron alguna vez?
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