EL PATO PEDRO y la pata ROSA
EL PATO PEDRO y la pata ROSA.
Para mi nieta Julia Blanco Ramos
El pato PEDRO se puso muy triste la mañana en que desapareció la patita ROSA, se lo comentó al grajo GORDO y al perro CHATO.
PA PA PA, PA PA, PA, PA PA PA y ellos lo entendieron muy bien, había que ir a buscar a la patita ROSA por eso, los tres amigos salieron en su búsqueda.
El pato PEDRO, el grajo GORDO y el perro CHATO iban por el sendero, muy tristes, muy tristes y, de pronto, al grajo GORDO le entró hambre.
El grajo GORDO le dijo al perro CHATO: GRA GRA GRA, GRAAA.
-TIENES PATATAS?
Y el perro CHATO le dijo. Guau, guaaaauuu,
- NO, grajo GORDO, yo tengo UN HUESO,
Y el grajo GORDO preguntó muy triste. ¿GRAAA, GRAAAAA?
-¿UN HUESO? NO SEAS COCHINO, NO COMAS ESO.
Y el perro CHATO respondió muy ufano.
GUUUAAAAU, GUAU, GUAUUU,
-NO SOY COCHINO, YO SOY UN PERRO.
Mientras discutían el grajo GORDO y el perro CHATO, el pato PEDRO, que ha visto un lago, y en el lago a ROSA nadando tan campante, patea rápido y se mete en el lago corriendo.
-PA PA PA, llama a la pata ROSA y la pata ROSA, se alegra mucho de verlo, y el pato PEDRO y la pata ROSA se olvidan por completo del perro CHATO y el grajo GORDO, nadan y nadan y nadan hasta que aparece una luna redonda, redonda en el cielo y roja roja y el lago se vuelve azul, de un azul tan bonito, tan bonito que el grajo GORDO se olvida de que tenía hambre y el perro Chato ladra muy feliz.
GUAUUU, GUAU, GUAU.
Y el grajo GORDO y el perro CHATO se quedan mudos de la sorpresa, el pato PEDRO y la pata ROSA chapotean fuerte, muy fuerte, mojando al perro CHATO y al grajo GORDO que se ríen mucho porque están muy contentos.
Y colorín colorado, este cuento ha terminado.
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