EL REY ADEFESIO I DE FLORILANDIA Y EL GATO CON BOTAS.


 EL REY ADEFESIO I. DE FLORILANDIA Y EL GATO CON BOTAS.

Un cuento de Pepe Ramos para sus nietos Julia y Olmo.




En el reino de Florilandia reinaba un bondadoso y sabio rey, llamado Adefesio I que tenía un hijo llamado Felipe y este, estaba enamorado de la princesa Isabella, del reino de Florimonte y. como es natural, ambos jóvenes deseaban casarse.

Pero, había un problema, el príncipe Felipe no poseía un par de botas mágicas para poder asistir a su boda con Isabella, y como suele ocurrir cuando falta algo a un principe, aparece, y apareció el gato con botas.

Este gato, conocido por sus habilidades, se presentó ante el príncipe y le ofreció su ayuda. Le explicó, que tenia la capacidad de realizar tareas imposibles y viajar distancias asombrosas de un solo paso. Le propuso al príncipe ir en busca de las botas mágicas y traerlas al príncipe a cambio de una pequeña recompensa y el príncipe Felipe, ansioso por casarse con su amada princesa, acepto de inmediato.

Al rey Adefesio no le hacía ninguna gracia esa aventura de aquel gato y sus míticas botas de siete leguas.

El gato, en su viaje, se encontró con varios desafíos y tuvo que luchar y vencer a criaturas mágicas pero su astucia logró superarlos uno a uno.

Finalmente, el gato con botas llegó a una cueva oculta en lo más profundo del bosque y allí estaban las botas mágicas. Eran elegantes y relucientes, de cuero dorado y con siete  diamantes cada una. El gato se calzó las botas e inmediatamente apareció en el reino de Florilandia.

Al príncipe Felipe le parecieron preciosas y la solución a su problema,  el felino le explicó cómo usarlas correctamente, solo tenía que decir a las  botas dónde quería ir y las botas obedecían y le hacían aparecer donde el príncipe deseara. Con las botas mágicas en su poder, el príncipe preparó todo para la boda con la princesa Isabella.

 Llegó el gran día y el príncipe lució las botas doradas y pronunció el hechizo mirando a las botas, "Quiero estar en el Salón del Trono del reino de Florimonte". En un abrir y cerrar de ojos, el príncipe apareció en Florimonte, sorprendiendo a todos, la princesa Isabella, radiante de felicidad, corrió hacía su amado y juntos se juraron amor eterno.

La boda del príncipe Felipe y la princesa Isabella fue un evento de ensueño, lleno de alegría y celebraciones. Los reinos de Florilandia y Florimonte se unieron en una alianza duradera y próspera, gracias al ingenio del gato con botas.

Y así, el gato con botas se convirtió en una figura legendaria en los reinos, recordado por su astucia y valentía. Siempre se dice que, de vez en cuando, se le puede ver corriendo por los campos y bosques, protegiendo y ayudando a todos aquellos que necesitan su ingenio y habilidades mágicas.

 

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