DIOS NOS LIBRE
DIOS NOS LIBRE.
Fue en París, un viernes por la
noche, mientras la gente vivia, soñaba, trabajaba a la espera de su merecido descanso de fin de
semana, unos locos, sí, unos pobres locos engañados, descargaron sus armas y se
inmolaron haciendo explotar sus cinturones del horror.
Arrojaron odio y miedo sobre los
jóvenes de una discoteca y los parroquianos de una cafetería.
La gente que cruzaba por la calle en ese desgraciado momento… ¿Por qué? Porque alguien les dijo que serian héroes si morían por Alá,
La gente que cruzaba por la calle en ese desgraciado momento… ¿Por qué? Porque alguien les dijo que serian héroes si morían por Alá,
Querian decirle al mundo que ellos, los que les mandaban, unos torturadores locos, podían decidir si vivimos o no, si al día siguiente, si a partir del momento del atentado, estaríamos
tranquilos, postrados en la cama de un hospital… o muertos. Han decidido, en sus perturbadas mentes, que la vida de los europeos no vale nada cuando se trata de poder o petróleo.
Y no nos conocen, no les importa
quiénes somos, que pensamos, que nos interesa, a quién amamos o que soñamos
para nuestros hijos… Conocen nuestra debilidad, la democracia., Esos esquizofrénicos torturadores de sueños, deciden nombrarse
mensajeros del odio enviando a la muerte a esos pobres a los que adiestraron para
matar muriendo, Les eligen para morir, para que los demás también les acompañen
en el viaje.
¡Qué locura sin sentido!. ¿Qué
tinieblas habitan sus mentes?
La justificación.
El odio de siempre entre cristianos y musulmanes, Siria, una guerra sin nombre, ni fecha, ni sentido, en medio de una nada inmensa, en un desierto de petróleo.
Es la eterna historia de
dominaciones, de gobiernos que venden armas a señores de la
guerra mientras el pueblo pasa necesidad creyendose seguro y protegido por sus gobernantes, sus
leyes, su orden, sus acuerdos internacionales, pensando que todo está
controlado. Dios nos libre de fanáticos así.
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