Para vivir como yo quiero...

 


 Para vivir como realmente quieres, la autonomía y la ausencia de presiones externas pueden darte la libertad de decidir tu camino pero es necesario aceptar que cada elección trae consecuencias, algunas de las cuales pueden manifestarse mucho después de haberlas tomado.

Siempre elegimos condicionados por el contexto, las expectativas e incluso nuestras propias creencias de aquel momento, y cuando esas decisiones nos pasan factura podemos sentir, con dolor, que hemos cambiado y ahora nos encontramos atados por esas decisiones de antaño que ahora nos limitan.

Tal vez, la clave esté en reconocer que siempre podemos elegir de nuevo. No podemos cambiar el pasado, pero si podemos  decidir cómo queremos que nos influya en nuestro presente y futuro. 

¿Sientes que algo que elegiste en el pasado te está afectando ahora?.

Veo con pena, me ahora me afectan decisiones tomadas hace años, me producen dolor porque hoy mi estilo de vida y mi propia evolución me hacen ver que, aunque no es posible cambiar, puedo tomar conciencia de que he jugado mal mis cartas en el pasado y tengo que asumirlo, lo contrario sería  hacer trampas en el solitario.

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